Búsqueda personalizada

domingo 21 de diciembre de 2008

Por la inmediata liberación de pintora de graffiti de Brasil

Mientras un oficial de la policía que mató por error a un niño de 3 años le fueron retirados los cargos por asesinato, una grafitera brasileña, Caroline Pivetta da Mota, pasó su cumpleaños 24 el sábado pasado tras las rejas de la Penitenciaría Santana, donde comparte celda con otra joven, condenada por robo a mano armada. ¿Su delito? Pintar con spray las paredes del pabellón en donde se celebraba la Vigésima Octava Bienal de São Paulo. El suceso ha provocado un sinúmero de reacciones en diferentes blogs brasileños los cuales han propagado un manifiesto de apoyo a la grafitera y reclamando su excarcelación. Dos de un grupo de alrededor de 40 pintores de grafitti fueron capturados, pero solamente Caroline sigue en prisión.

domingo 30 de noviembre de 2008

Blogueando número 1

La blogosfera ofrece una enorme variedad de temas. Es imposible ver todo lo que me puede interesar o detenerme en todos los vínculos que me llaman la atención. Esto no es nuevo ni único a  lectura de blogs. La interconección de textos es la características destacada del Internet y del Web en particular (no todo el Internet es Web, pero creo que sabías esto).
Navegando hoy me topé con algunos títulos que me llamaron la atención. Algunos, como el primero sobre la Casa Aboy, es el más urgente, el cual incluyo aquí:
* del blog Sin Mordazas:
La Legislatura le niega fondos a Casa Aboy y se los da a ¡Casa Cuba!
(En el año 2007 Casa Aboy se vió privada de la ayuda de la Legislatura para el mantenimiento y administración de esta estructura catalogada como Monumento Histórico Nacional en 1989.) 
*del blog El Ñame:
Pavos Juran Venganza Por Matanza De Ayer
*del blog librecultura
Manifiesto por la Librecultura versión 1.1

En la cama

No, no voy a comentar sobre mis experiencias en este lugar que asociamos con placer, el sueño, el descanso y quien sabe cuántas cosas más.

Motiva mi comentario la película En la Cama de Matías Bize, jóven cineasta chileno, quien ganó varios reconocimientos internacionales con esta película, incluyendo la Espiga de Oro al Mejor Largometraje en la 50 edición del Festival Internacional de Cine de Valladolid en el 2006, y en el Festival Internacional de Cine de Viña del Mar en 2005. En este último, la actriz Blanca Lewin, quien encarna el papel de Daniela, obtuvo premio como mejor actriz, reconocimiento que también recibió en el Palm Springs International Film Festival, al ser galardonada con el premio FIPRESCI.

En la cama

La película narra un encuentro casual entre dos extraños, Bruno (Gonzalo Valenzuela) y Daniela (Blanca Lewin), quienes luego de encontrarse en una fiesta, deciden irse a un motel para tener sexo. En su estadía en el motel el deseo se entremezcla con la intimidad, hasta que el ambiente entre los dos es cada vez más cercano y, a su vez, es igual de incierto que la cercanía pueda extenderse más allá de esa experiencia.

En la cama se presta a una diversidad de miradas (¿cuál película no?) cuando consideramos temas como la atracción sexual, la intimidad y la urgencia de las relaciones como recurso a la soledad, en particular cuando personas desconocidas desarrollan un ambiente confesional en circunstancias fortuitas o no premeditadas. Estos temas han sido tratados en diferentes acercamientos y énfasis en el cine. Si pensamos en Les amants (1958) de Louis Malle, Before Sunrise (1995) de Richard Linklater, Une Liaison Pornographique (1999) de Frédéric Fonteyne, Intimacy (2001) de Patrice Chéreau, Intimate Strangers (2004) de Patrice Laconte, y Lost in Translation (2003) de Sofia Coppola, es posible reconocer en En la cama una atención a estos temas e influencias de estos filmes.

Ver una película por 85 minutos con dos personas en una habitación puede dar una sensación de claustrofobia. Al hacer uso de cámara en mano y con movimientos en diferentes planos Bize ataca esta posibilidad y ofrece al espectador un acercamiento a la acción y a los diálogos con la impresión de que, por momentos, estamos espiando a los personajes mientras hablan o tienen sexo. La desnudez y el sexo desde esta perspectiva de voyeur dotan estas escenas de un distanciamiento del soft-porn. La desnudez y el sexo no son para el espectador; es para el disfrute de los personajes.

Estos elementos abonan a una narrativa muy personal que, aunque abstraída de un contexto social más amplio, podemos reconocerla en el marco de las relaciones humanas urbanas y modernas. Aunque de cierta forma alude a temas conocidos (la bulimia, la violencia entre parejas, infidelidad, entre otros), estas alusiones son atisbos hacia la interioridad de los personajes más que cuestionamientos sociales.

La película sobrevive gracias a la interpretación de los actores, en particular al trabajo de Lewin, quienes con caracterizaciones convincentes y auténticas, muestran la urgencia y la angustia de que algo entre ellos está sucediendo sin que ninguno lo pudiese anticipar. Las interpretaciones sobrepasan en muchas partes las inconsistencias del guión, en el que los diálogos se agotan en sí mismos y brincan, con demasiada frecuencia, de un tema a otro tema sin conexión aparente o con soluciones poco creíbles a ciertas escenas.

Es de destacar la interpretación de Lewin ya que el peso del drama estuvo anclado desde un principio en el personaje de Daniela. Es éste el que más devela, sobre el que más llegamos a conocer, es quién más expone de sus temores, angustias y dilemas. El personaje de Bruno es un disparador que provoca la expresión de Daniela y en contraste, es algo más llano.

En la cama

En la cama es una producción simple y con aspiraciones de profundidad e intimidad que descansa en escenas de sexo tórrido y un diálogo casual mediante el cual se pretende revelar la vida privada de los personajes. Cómo alcanzar este propósito con sólo con dos actores que permanecen en un habitación varias horas, es el gran reto de una producción de esta naturaleza. Reto, que a mi juicio, tropezó con un guión que no logró la profundidad necesaria para la expresión de los personajes. No obstante, en general es una producción que debe verse, pues nos ofrece una mirada, y cierta satisfacción a la curiosidad, de qué puede suceder después del sexo.

jueves 27 de noviembre de 2008

Sanguivin

"Nunca es triste la verdad, lo que no tiene es remedio".                                              Joan Manuel Serrat

(C)Debbie Caffery, 2008 En la escuela, nunca pasé por el trauma de tener que vestirme de peregrino colonizador o indio colonizado para festejar, en la colonia más antigua del mundo -- léase, Puerto Rico --, el Sanguivin, la versión criolla de "Thanksgiving Day" (día de acción de gracias). El "día del pavo" es otra expresión que comunmente usamos aquí para referirnos a este día. Tal vez la frase lleva amarrada un cinismo tácito a la falta de sentido y pertinencia de este tipo de festejos. Pero en mi familia, como en tantas otras, la celebración de esta fecha se diluye en justificaciones morales atadas a valores de compatir en familia y elevar plegarias a dios. Cómo da comienzo esta 'tradición', cuál es su raíz histórico-política y qué pertinencia guarda a nuestra historia nacional, son asuntos que, por controvertidos, rara vez de discuten. En las ocasiones que recuerdo alguna explicación predominó la visión romántica de los buenos peregrinos colonizadores que quisieron compartir con los indios.
Mientras Sara Palin, la pasada candidata a la Vice Presidencia de los EUA por el Partido Repulicano, disfruta la matanza de pavos pues lo considera “levity” (es decir, frívolo), discusiones en artículos y blogs en Internet reenfocan el significado histórico del evento. Por ejemplo, la organización nativa Oyate, de California, cuestiona los mitos que a lo largo de los años ha formado parte de la educación sobre este evento. Para las naciones indígenas, la reinterpretación de la historia es necesaria:
"[w]e may have to take responsibility for our actions both concerning indigenous peoples of this land as well as those brought to this land in violation of everything that makes us human. The realization of these truths untold might crumble the foundation of what many believe is a true democracy. As good people, can we be strong enough to learn the truths of our collective past? Can we learn from our mistakes? This would be our hope. "
En algún artículo leí que mientras el debate sobre la veracidad histórica del evento se resolvía, es apropiado reconocer el legado de generosidad que esta celebración ha traido a lo largo de los años.

Imagino la celebración de sanguivin en el año 2100. En lugar de pavo, habrá cordero asado relleno de plátano, acompañado de arroz con gandules, humus, ensalada de papa y bolitas de falafel. Y en lugar de niños vestidos de peregrinos e indios, los imagino vestidos de “marines USA” y con indumentaria del medio oriente, para celebrar en armonía religiosa, la masiva y generosa destrucción de Iraq.

domingo 23 de noviembre de 2008

Iraq en mí

Iraq en mí El sábado asistí a la proyección de la película IRAQ EN MÍ, de Roberto Ramos Perea, dramaturgo, actor, director de escena, periodista, investigador,crítico de teatro y cineasta puertorriqueño. Ramos Perea resulta también que es el Director del Archivo Nacional de Teatro y Cine del Ateneo Puertorriqueño (la institución cultural más antigua de Puerto Rico). La película está basada en la obra de teatro del mismo nombre y autor, y que se estrenara hace poco.
IRAQ EN MÍ relata la historia de dos soldados puertorriqueños, que tras su regreso de la Batalla de Fallujah en Iraq, luchan con sus conciencias por olvidar lo que pasaron allí. La angustia del soldado puertorriqueño insertado en las absurdas decisiones políticas de la guerra, la confrontación con el punto de vista iraquí sobre el genocidio provocado por la invasión y ocupación de Iraq, y el vacío doloroso que cada uno de los soldados trajo tras el regreso, son el espacio de conflicto en que se desarrolla esta película, en cuya trama los personajes principales reviven escenas de guerra complejas de comprender.
Por una parte Mario, quien junto a otros soldados victimizó a una mujer Iraquí, llega con el grave y agrio conflicto interno que reproduce con su compañera. Por otra parte Leo, primo de Mario y quien batalló con éste en Fallujah, es un soldado puertorriqueño de conciencia independentista. Fue secuestrado por los milicianos iraquíes y estos ponen a prueba su ideal al enfrentarlo con el verdadero causante del más crudo terrorismo.
Hay una buenísima entrevista a Ramos Perea a propósito de este intenso drama, la cual no voy a copiar y pegar aquí por lo extensa. La entrevista la pueden ver en http://intermediopr.blogspot.com/2008/11/entrevista-roberto-ramos-perea-sobre.html.
Exibiendose sólo del 21 al 23 de noviembre de 2008 en el Ateneo. Esperemos que el apoyo recibido en este estreno permita exihibiciones posteriores.

jueves 20 de noviembre de 2008

Ya no veo televisión

Desde hace varios meses no veo televisión. Afortunadamente, no es el resultado de una limitación física de mi parte o de haber perdido la visión o de un trastorno en mi contacto con la realidad.

El cuento largo corto es que soy inquilino en un modesto edificio de tres pisos. Varios de los inquilinos disfrutábamos el servicio privado de televisión por cable, pero la compañía de cable entendió que la instalación del servicio era digamos ‘sospechosa’. La propietaria del edificio logró aclarar el asunto con la compañía, pero el resultado de los cambios para ‘normalizar’ la situación fue que, de un tirón, me quedé sin la soga (o sea, sin cable), pero conservé la cabra (o sea, el televisor).  Lo curioso es que semanas antes había comprado el televisor para sustituir el que tenía dañado. Compré el nuevo televisor preparado para recibir las señales digitales que las estaciones de TV transmitirán a partir de febrero de 2009, gracias a la FCC USA. Ahora tengo un televisor digital muy bonito el cual no tiene conexión para recibir señales. ¿Ironías del destino?

Me gustan las ironías, mas no creo en el destino. La idea de una fuerza sobrenatural que determina las vidas de las personas, a menudo en forma trágica o fatal, me parece una explicación que omite el cómo vamos creando condiciones con nuestras acciones y cómo éstas repercuten sobre uno mismo y sobre los otros. Tal vez los conceptos de ‘destino’, ‘karma’ y sincronía’ tengan una raíz común, pero esto ya es asunto de filósofos y teólogos.

Sí puedo concluir que las cosas y los eventos surgen porque hay condiciones para ello y esto resulta en efectos. Y un efecto inmediato de no tener el servicio privado de TV es que perdí la conexión a los más de 100 canales de televisión por cable y a las señales de los canales nacionales. Se acabó la BBC, el Food Network, Comedy Central, Discovery, TV Española, CNN, WAPA-TV y otros tantos canales.

Otro efecto fue que tuve que reconocer una realidad: la adicción de tantos años a la televisión. Ante el nuevo panorama de no poder sintonizar ningún canal, estuve inquieto, rayando en la molestia y el enojo, claros síntomas de retirada. Mi cuerpo y mi psiquis ya no podrían mantener un consumo compulsivo de suficientes ondas televisivas. La posibilidad que el destino sí colara esta  fatalidad en mi vida me hizo sudar.

Ya no podría acostarme en mi cama con el remoto, y en forma monótona, cambiar de un canal a otro.  Estoy seguro que muchos conocen de esto; vas del canal 2 al canal 4, del 4 al canal 6, del 6 al canal 17, del 17 al 19, del 19 al 22 … y completado el “scanning”, descansas, vas a la cocina, traes algo de comer, y continuas donde quedaste o empiezas de nuevo.  La comida y la televisión se conjugan (¿o conjuran?) en un efecto adormecedor, de pasividad embotada.

¿Qué iba hacer ahora cuándo estuviese aburrido como una ostra? ¿Iría a la vecina a pedir un poco de televisión? Me imagino el diálogo: “Hola vecina, perdone la molestia”     “¿Sí? ¿En que puedo ayudarle? (mirándome con el ceño fruncido por haberla interrumpido justo en el momento en que el galán de la telenovela confiesa su amor a la pobre empleada doméstica)”     “Pues..., resulta que tengo un serio bajón de televisión y si usted fuera tan amable de permitir que yo me sentara en su sala, al menos una hora, sólo una hora. No importa lo que usted esté viendo. No haré comentarios ni le pediré nada de la cocina. “    “¿Queeeé? ¿Qué te metiste  al cuerpo  so  %$#?=)0&?” [Puerta se cierra con un sonido equivalente a un trueno].

Sin el acceso a las señales mediáticas hubo una ruptura de conocimiento, un momento de iluminación. Brotó mi momento zen.

O, dicho de otro modo, vi la luz al final del tubo de la TV. 

¿Para qué sintonizar tantos programas huecos, sin sentido, aburridos y noticieros llanos?  ¿Para qué seguir tolerando el bombardeo de anuncios y anticipos de telenovelas con el mismo libreto recalentado, sexista y clasista, cuando hay tantas y tantas buenas películas y documentales? Aunque contadas son las veces, hay programas que merecen verse. Pero hasta donde alcanza mi experiencia televisiva – y como muchas otras personas, llevo años viendo televisión -- la mayoría de los noticiarios y programas hoy en día realmente no valen la pena.

Es posible que poca gente crea que ahora solo enciendo la TV para ver una película o un documental en DVD que yo he elegido. Me han preguntado si he visto tal o cual programa en tal o cual canal, y respondo que no, porque no veo televisión. Con mirada incrédula me dicen ¿Queeeeeé?.... ¿Que no ves televsiooón? Y paso a explicar, en forma abreviada, lo que ya expliqué antes.

Por opción, mi obsesión por el Internet ha crecido y su uso compulsivo se ha integrado a mi vida diaria. Tengo un temor, sin embargo. En un futuro no muy distante, cuando las tecnologías de comunicación a distancia estén integradas en un solo impulso de Internet, temo tener que echar a un lado esta opción por las mismas razones que he marginado la televisión de mi vida.

Pero por lo pronto, no voy a pensar en eso. Sigo alquilando DVD’s de películas y documentales para así descubrir y redescubrir  narrativas, imaginar otras historias y satisfacer la mirada en otras imágenes. Con las 185 películas que tengo en lista he calculado que, al menos durante los próximos 2 años y 6 meses, estaré ocupado.

He sustituido una adicción por otra. Soy feliz.

martes 18 de noviembre de 2008

Me doy la bienvenida

Llevo tiempo rondando en la multiplicidad que ofrece el ciberespacio. Páginas web, emails, foros, y unas muy pocas veces al final del milenio pasado, en uno que otro chat.

Ultimamente la idea de un blog comenzo a presentarse. ¿Razones? Ahhh…. tantas y ninguna en particular: dejar un registro (todavía no sé para quién o para qué), egoismo (para leerme a mi mismo), aburrimiento, protesta o sólo la ilusión de otras conecciones en este multiverso de conectados.

Hoy lo decidí, y ya.

En ocasiones voy a pluralizar mis reflexiones. Y no por temor a sujetarme a los relatos de mis experiencias. Tengo una gata que ronda frecuentemente el teclado mientras escribo, y no es extraño que se formen palabras en la pantalla del monitor que sean más lúcidas que las que yo puedo aportar. El reconocimiento a ella es, pues, obligado.

Hago clara mi intención de escribir con alguna frecuencia, mas no prometo regularidad.

¿Por qué el nombre del blog? Es literal.

Me llamo Manuel y escribo el blog de noche.

Sencillo.

Creo que ahora podré dormir.