domingo 21 de diciembre de 2008
Por la inmediata liberación de pintora de graffiti de Brasil
domingo 30 de noviembre de 2008
Blogueando número 1
En la cama
No, no voy a comentar sobre mis experiencias en este lugar que asociamos con placer, el sueño, el descanso y quien sabe cuántas cosas más.
Motiva mi comentario la película En la Cama de Matías Bize, jóven cineasta chileno, quien ganó varios reconocimientos internacionales con esta película, incluyendo la Espiga de Oro al Mejor Largometraje en la 50 edición del Festival Internacional de Cine de Valladolid en el 2006, y en el Festival Internacional de Cine de Viña del Mar en 2005. En este último, la actriz Blanca Lewin, quien encarna el papel de Daniela, obtuvo premio como mejor actriz, reconocimiento que también recibió en el Palm Springs International Film Festival, al ser galardonada con el premio FIPRESCI.
La película narra un encuentro casual entre dos extraños, Bruno (Gonzalo Valenzuela) y Daniela (Blanca Lewin), quienes luego de encontrarse en una fiesta, deciden irse a un motel para tener sexo. En su estadía en el motel el deseo se entremezcla con la intimidad, hasta que el ambiente entre los dos es cada vez más cercano y, a su vez, es igual de incierto que la cercanía pueda extenderse más allá de esa experiencia.
En la cama se presta a una diversidad de miradas (¿cuál película no?) cuando consideramos temas como la atracción sexual, la intimidad y la urgencia de las relaciones como recurso a la soledad, en particular cuando personas desconocidas desarrollan un ambiente confesional en circunstancias fortuitas o no premeditadas. Estos temas han sido tratados en diferentes acercamientos y énfasis en el cine. Si pensamos en Les amants (1958) de Louis Malle, Before Sunrise (1995) de Richard Linklater, Une Liaison Pornographique (1999) de Frédéric Fonteyne, Intimacy (2001) de Patrice Chéreau, Intimate Strangers (2004) de Patrice Laconte, y Lost in Translation (2003) de Sofia Coppola, es posible reconocer en En la cama una atención a estos temas e influencias de estos filmes.
Ver una película por 85 minutos con dos personas en una habitación puede dar una sensación de claustrofobia. Al hacer uso de cámara en mano y con movimientos en diferentes planos Bize ataca esta posibilidad y ofrece al espectador un acercamiento a la acción y a los diálogos con la impresión de que, por momentos, estamos espiando a los personajes mientras hablan o tienen sexo. La desnudez y el sexo desde esta perspectiva de voyeur dotan estas escenas de un distanciamiento del soft-porn. La desnudez y el sexo no son para el espectador; es para el disfrute de los personajes.
Estos elementos abonan a una narrativa muy personal que, aunque abstraída de un contexto social más amplio, podemos reconocerla en el marco de las relaciones humanas urbanas y modernas. Aunque de cierta forma alude a temas conocidos (la bulimia, la violencia entre parejas, infidelidad, entre otros), estas alusiones son atisbos hacia la interioridad de los personajes más que cuestionamientos sociales.
La película sobrevive gracias a la interpretación de los actores, en particular al trabajo de Lewin, quienes con caracterizaciones convincentes y auténticas, muestran la urgencia y la angustia de que algo entre ellos está sucediendo sin que ninguno lo pudiese anticipar. Las interpretaciones sobrepasan en muchas partes las inconsistencias del guión, en el que los diálogos se agotan en sí mismos y brincan, con demasiada frecuencia, de un tema a otro tema sin conexión aparente o con soluciones poco creíbles a ciertas escenas.
Es de destacar la interpretación de Lewin ya que el peso del drama estuvo anclado desde un principio en el personaje de Daniela. Es éste el que más devela, sobre el que más llegamos a conocer, es quién más expone de sus temores, angustias y dilemas. El personaje de Bruno es un disparador que provoca la expresión de Daniela y en contraste, es algo más llano.

En la cama es una producción simple y con aspiraciones de profundidad e intimidad que descansa en escenas de sexo tórrido y un diálogo casual mediante el cual se pretende revelar la vida privada de los personajes. Cómo alcanzar este propósito con sólo con dos actores que permanecen en un habitación varias horas, es el gran reto de una producción de esta naturaleza. Reto, que a mi juicio, tropezó con un guión que no logró la profundidad necesaria para la expresión de los personajes. No obstante, en general es una producción que debe verse, pues nos ofrece una mirada, y cierta satisfacción a la curiosidad, de qué puede suceder después del sexo.
jueves 27 de noviembre de 2008
Sanguivin
"Nunca es triste la verdad, lo que no tiene es remedio". Joan Manuel Serrat
En la escuela, nunca pasé por el trauma de tener que vestirme de peregrino colonizador o indio colonizado para festejar, en la colonia más antigua del mundo -- léase, Puerto Rico --, el Sanguivin, la versión criolla de "Thanksgiving Day" (día de acción de gracias). El "día del pavo" es otra expresión que comunmente usamos aquí para referirnos a este día. Tal vez la frase lleva amarrada un cinismo tácito a la falta de sentido y pertinencia de este tipo de festejos. Pero en mi familia, como en tantas otras, la celebración de esta fecha se diluye en justificaciones morales atadas a valores de compatir en familia y elevar plegarias a dios. Cómo da comienzo esta 'tradición', cuál es su raíz histórico-política y qué pertinencia guarda a nuestra historia nacional, son asuntos que, por controvertidos, rara vez de discuten. En las ocasiones que recuerdo alguna explicación predominó la visión romántica de los buenos peregrinos colonizadores que quisieron compartir con los indios.
"[w]e may have to take responsibility for our actions both concerning indigenous peoples of this land as well as those brought to this land in violation of everything that makes us human. The realization of these truths untold might crumble the foundation of what many believe is a true democracy. As good people, can we be strong enough to learn the truths of our collective past? Can we learn from our mistakes? This would be our hope. "En algún artículo leí que mientras el debate sobre la veracidad histórica del evento se resolvía, es apropiado reconocer el legado de generosidad que esta celebración ha traido a lo largo de los años.
Imagino la celebración de sanguivin en el año 2100. En lugar de pavo, habrá cordero asado relleno de plátano, acompañado de arroz con gandules, humus, ensalada de papa y bolitas de falafel. Y en lugar de niños vestidos de peregrinos e indios, los imagino vestidos de “marines USA” y con indumentaria del medio oriente, para celebrar en armonía religiosa, la masiva y generosa destrucción de Iraq.
domingo 23 de noviembre de 2008
Iraq en mí
El sábado asistí a la proyección de la película IRAQ EN MÍ, de Roberto Ramos Perea, dramaturgo, actor, director de escena, periodista, investigador,crítico de teatro y cineasta puertorriqueño. Ramos Perea resulta también que es el Director del Archivo Nacional de Teatro y Cine del Ateneo Puertorriqueño (la institución cultural más antigua de Puerto Rico). La película está basada en la obra de teatro del mismo nombre y autor, y que se estrenara hace poco.jueves 20 de noviembre de 2008
Ya no veo televisión
Desde hace varios meses no veo televisión. Afortunadamente, no es el resultado de una limitación física de mi parte o de haber perdido la visión o de un trastorno en mi contacto con la realidad.
Sí puedo concluir que las cosas y los eventos surgen porque hay condiciones para ello y esto resulta en efectos. Y un efecto inmediato de no tener el servicio privado de TV es que perdí la conexión a los más de 100 canales de televisión por cable y a las señales de los canales nacionales. Se acabó la BBC, el Food Network, Comedy Central, Discovery, TV Española, CNN, WAPA-TV y otros tantos canales.
¿Qué iba hacer ahora cuándo estuviese aburrido como una ostra? ¿Iría a la vecina a pedir un poco de televisión? Me imagino el diálogo: “Hola vecina, perdone la molestia” “¿Sí? ¿En que puedo ayudarle? (mirándome con el ceño fruncido por haberla interrumpido justo en el momento en que el galán de la telenovela confiesa su amor a la pobre empleada doméstica)” “Pues..., resulta que tengo un serio bajón de televisión y si usted fuera tan amable de permitir que yo me sentara en su sala, al menos una hora, sólo una hora. No importa lo que usted esté viendo. No haré comentarios ni le pediré nada de la cocina. “ “¿Queeeé? ¿Qué te metiste al cuerpo so %$#?=)0&?” [Puerta se cierra con un sonido equivalente a un trueno].
Sin el acceso a las señales mediáticas hubo una ruptura de conocimiento, un momento de iluminación. Brotó mi momento zen.
O, dicho de otro modo, vi la luz al final del tubo de la TV.
¿Para qué sintonizar tantos programas huecos, sin sentido, aburridos y noticieros llanos? ¿Para qué seguir tolerando el bombardeo de anuncios y anticipos de telenovelas con el mismo libreto recalentado, sexista y clasista, cuando hay tantas y tantas buenas películas y documentales? Aunque contadas son las veces, hay programas que merecen verse. Pero hasta donde alcanza mi experiencia televisiva – y como muchas otras personas, llevo años viendo televisión -- la mayoría de los noticiarios y programas hoy en día realmente no valen la pena.
Es posible que poca gente crea que ahora solo enciendo la TV para ver una película o un documental en DVD que yo he elegido. Me han preguntado si he visto tal o cual programa en tal o cual canal, y respondo que no, porque no veo televisión. Con mirada incrédula me dicen ¿Queeeeeé?.... ¿Que no ves televsiooón? Y paso a explicar, en forma abreviada, lo que ya expliqué antes.
Por opción, mi obsesión por el Internet ha crecido y su uso compulsivo se ha integrado a mi vida diaria. Tengo un temor, sin embargo. En un futuro no muy distante, cuando las tecnologías de comunicación a distancia estén integradas en un solo impulso de Internet, temo tener que echar a un lado esta opción por las mismas razones que he marginado la televisión de mi vida.
Pero por lo pronto, no voy a pensar en eso. Sigo alquilando DVD’s de películas y documentales para así descubrir y redescubrir narrativas, imaginar otras historias y satisfacer la mirada en otras imágenes. Con las 185 películas que tengo en lista he calculado que, al menos durante los próximos 2 años y 6 meses, estaré ocupado.
He sustituido una adicción por otra. Soy feliz.
martes 18 de noviembre de 2008
Me doy la bienvenida
Llevo tiempo rondando en la multiplicidad que ofrece el ciberespacio. Páginas web, emails, foros, y unas muy pocas veces al final del milenio pasado, en uno que otro chat.
Ultimamente la idea de un blog comenzo a presentarse. ¿Razones? Ahhh…. tantas y ninguna en particular: dejar un registro (todavía no sé para quién o para qué), egoismo (para leerme a mi mismo), aburrimiento, protesta o sólo la ilusión de otras conecciones en este multiverso de conectados.
Hoy lo decidí, y ya.
En ocasiones voy a pluralizar mis reflexiones. Y no por temor a sujetarme a los relatos de mis experiencias. Tengo una gata que ronda frecuentemente el teclado mientras escribo, y no es extraño que se formen palabras en la pantalla del monitor que sean más lúcidas que las que yo puedo aportar. El reconocimiento a ella es, pues, obligado.
Hago clara mi intención de escribir con alguna frecuencia, mas no prometo regularidad.
¿Por qué el nombre del blog? Es literal.
Me llamo Manuel y escribo el blog de noche.
Sencillo.
Creo que ahora podré dormir.




