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jueves 27 de noviembre de 2008

Sanguivin

"Nunca es triste la verdad, lo que no tiene es remedio".                                              Joan Manuel Serrat

(C)Debbie Caffery, 2008 En la escuela, nunca pasé por el trauma de tener que vestirme de peregrino colonizador o indio colonizado para festejar, en la colonia más antigua del mundo -- léase, Puerto Rico --, el Sanguivin, la versión criolla de "Thanksgiving Day" (día de acción de gracias). El "día del pavo" es otra expresión que comunmente usamos aquí para referirnos a este día. Tal vez la frase lleva amarrada un cinismo tácito a la falta de sentido y pertinencia de este tipo de festejos. Pero en mi familia, como en tantas otras, la celebración de esta fecha se diluye en justificaciones morales atadas a valores de compatir en familia y elevar plegarias a dios. Cómo da comienzo esta 'tradición', cuál es su raíz histórico-política y qué pertinencia guarda a nuestra historia nacional, son asuntos que, por controvertidos, rara vez de discuten. En las ocasiones que recuerdo alguna explicación predominó la visión romántica de los buenos peregrinos colonizadores que quisieron compartir con los indios.
Mientras Sara Palin, la pasada candidata a la Vice Presidencia de los EUA por el Partido Repulicano, disfruta la matanza de pavos pues lo considera “levity” (es decir, frívolo), discusiones en artículos y blogs en Internet reenfocan el significado histórico del evento. Por ejemplo, la organización nativa Oyate, de California, cuestiona los mitos que a lo largo de los años ha formado parte de la educación sobre este evento. Para las naciones indígenas, la reinterpretación de la historia es necesaria:
"[w]e may have to take responsibility for our actions both concerning indigenous peoples of this land as well as those brought to this land in violation of everything that makes us human. The realization of these truths untold might crumble the foundation of what many believe is a true democracy. As good people, can we be strong enough to learn the truths of our collective past? Can we learn from our mistakes? This would be our hope. "
En algún artículo leí que mientras el debate sobre la veracidad histórica del evento se resolvía, es apropiado reconocer el legado de generosidad que esta celebración ha traido a lo largo de los años.

Imagino la celebración de sanguivin en el año 2100. En lugar de pavo, habrá cordero asado relleno de plátano, acompañado de arroz con gandules, humus, ensalada de papa y bolitas de falafel. Y en lugar de niños vestidos de peregrinos e indios, los imagino vestidos de “marines USA” y con indumentaria del medio oriente, para celebrar en armonía religiosa, la masiva y generosa destrucción de Iraq.